Ilusiones

Ilusiones

 

Maldita ilusión que hace que derrame

gotas de lágrimas ensangrentadas

condenado mi recuerdo quejumbroso

que me atormenta día a día

y no me deja siquiera vivir en paz.

 

Reniego de mis pensamientos

los obligo a escapar de este cuerpo

pero siempre acaban por atormentar

terminan por derrumbar

los límites de la realidad

y de mi entendimiento.

 

No son simples o complejas visiones

no son esas las oscuras sensaciones

ni los temidos lamentos de las depresiones

ni un resquicio del suplicio sin fundamento

nada de eso me puede amargar tanto

como todas esas malditas ilusiones

cubiertas siempre, de falsos llantos.

 

Situaciones que normalmente asustan

percepciones que asiduamente obligan

que las personas entren por la puerta oscura

nada de eso es lo que a mí me atormenta

ni son capaces de hacer sentir que yo sienta

tristeza, pena o prohibida amargura.

 

Más bien son aquéllas que, por el contrario

tan falsas como lejanas se encuentran

las que hacen a personas contentas

por soñar con una nueva y mejor vida.

 

Aquellas que nos enseñan un mejor mundo

lleno de vivas alegrías y emociones

nos demuestran que nos cambiarían

nuestros caminos o profesiones

aquellas que, por el contrario,

las personas sueñan con ellas.

Ilusiones, malditas ilusiones

que siempre se esperan

pero que nunca llegan.