La isla

La isla

 

Olfato que no quiere tocar

piel que no desea degustar

boca que no pueda escuchar

oídos que no saben mirar

ojos que no logran contar

solo puedo llegar a pensar

que no soy capaz de imaginar

lo amargo que puede resultar

nunca poderte disfrutar.

 

Magnífica sensación que desborda

impregna toda mi alma y mi ser

cubre como un manto aún sin tejer

mi isla, mi paraíso, esta es tu obra.

 

Mi respiración ralentizas

cada poro de mi piel abres

mi vista cansada agudizas

preciada ambrosía ofreces

con tus sonidos embelesas

mi alma en mi pecho crece.

 

Tú, mi isla, mi tesoro

tú, mi mar, mi libertad

a vuestro lado sentirme

yo adoro

bajo el cielo

con la tierra

y la sal.