Segunda Oportunidad

Un hombre sin futuro. Alguien que acaba de perder el sentido de la vida. Juan Luque apenas tiene amigos, sin familia a la que acudir y, para colmo de males, la única persona con la que podía contar, acaba de romper con él inexplicablemente.

Desesperado por la vertiginosa espiral descendente en la que se ha convertido su existencia, aboga por un brusco y definitivo cambio que lo redefina como persona. Hastiado de su actual vida, decide romper con todo y abandonarse en las antípodas emulando a Robinson Crusoe.

Marcharse a una isla desierta para encontrarse a sí mismo con la única compañía de su fiel perro Kazán, a un paraje idílico a la par que desconocido por el hombre, alejarse de todo lo que le es familiar, o convertiste en una persona diferente a la que ha sido desde que tenía uso de razón, marca el desesperado intento de Juan para que la vida pueda concederle esa ansiada Segunda Oportunidad.